La laxitud en las regulaciones municipales no tienen en cuenta las especiales circunstancias del Área Metropolitana de Granada, una zona que por sus especiales circunstancias requiere una regulación conjunta y estricta.

Estamos a favor de la vegetación, pero no a costa de la salud. La quema de desechos vegetales (rastrojos, restos de poda, etc.) en huertas y vegas tiene consecuencias negativas importantes: afecta al medio ambiente, la salud humana y la productividad del suelo. Hay días que el aire es casi irrespirable a causa de la humareda, las micropartículas y el mal olor procedentes de multitud de focos.

1. Contaminación en Granada

Desde Pedro Verde se ve que buena parte del humo de las quemas de residuos agrarios se acaba concentrando en las partes bajas de las laderas montañosas y especialmente en la capital, sobre todo cuando el aire procede del sur (suspiro del moro), que es lo habitual.

Para la Unión Europea Granada está entre las ciudades europeas con peor calidad de aire y es la segunda ciudad española y la primera andaluza con el aire más sucio, lo que repercute negativamente en la salud.

El estudio "Diagnóstico de la calidad del aire del área metropolitana", realizado en la Universidad de Granada entre los años 2015-2016, revela que la topografía de Granada, rodeada de montañas, favorece la acumulación significativa de gases contaminantes y de partículas que llegan a producir problemas medioambientales y de salud.

A la luz de este estudio, se concluye que las principales actuaciones encaminadas a reducir los niveles de contaminación en Granada deben ir en la línea de reducir las emisiones debidas al tráfico y a la quema de biomasa (bien como sistema de calefacción o como práctica agrícola en la zona metropolitana).

El estudio considera relevante la optimización y reordenación del transporte público; fomentar fuentes de energía alternativas; y regular la quema de biomasa al aire libre, prohibiéndose en condiciones atmosféricas de estabilidad, que puedan favorecer el estancamiento de estas emisiones en las capas bajas de la atmósfera.

A la luz de este estudio, publicado hace 9 años, bien se podría haber optimizando el transporte público en toda la zona y regulado la quema de biomasa, así se habría reducido considerablemente la contaminación, y la implantación de la zona ZBE podría haberse hecho de manera más progresiva y menos traumática para muchas familias.

2. Quema de biomasa en el municipio de Las Gabias

La "Ordenanza de medidas para garantizar la convivencia ciudadana en los espacios públicos de Las Gabias" contempla la vigilancia y control de las quemas de biomasa, de ello se habla en sus artículos 94 y 175 entre otros. (BOP de 14/08/2020):

  • Art. 94.2. Podrá solicitarse y, en su caso autorizarse por la Autoridad Municipal y de acuerdo con la normativa vigente el encendido de fuegos con el fin de proceder a la quema de pastos o restos vegetales en parcelas o fincas, siempre que existan garantías de que se adoptan todas las medidas de control exigidas de acuerdo con la normativa vigente.
  • Art.175.1. Los agentes de la autoridad exigirán en todo momento el cumplimiento inmediato de las disposiciones previstas en esta Ordenanza, y, sin perjuicio de proceder a denunciar las conductas antijurídicas, podrán requerir verbalmente a las personas que no respeten las normas para que desistan en su actitud o comportamiento, advirtiéndoles de que en caso de resistencia pueden incurrir en responsabilidad criminal por desobediencia.

La regulación a nivel municipal es bastante laxa al no tener en cuenta las especiales circunstancias que concurren en la zona metropolitana, que requiere de una regulación del conjunto.

3. Reducir la contaminación en Granada

Estamos a favor de fomentar la vegetación, pero no de cualquier manera. La quema de desechos vegetales (rastrojos, restos de poda, etc.) en huertas y vegas tiene consecuencias negativas importantes, afectando al medio ambiente, la salud humana y la productividad del suelo a largo plazo. Hay días que el aire es casi irrespirable a causa de la humareda, partículas y mal olor, procedente de multitud de focos de quema de biomasa y otros residuos.

Existen múltiples alternativas sostenibles y beneficiosas que no solo evitan la contaminación, sino que mejoran la calidad del suelo. La economía circular, que devuelve los restos al suelo, es la práctica más recomendada por sus amplios beneficios agronómicos.

Algunas alternativas clave son:

  • Trituración e incorporación directa al suelo.
  • Compostaje para obtener abono orgánico 100% natural.
  • Abono verde y usos energéticos.

4. Nuestras propuestas de acción urgente

Sugerimos dos medidas fundamentales para mitigar el problema:

4.1. Regulación: Prohibición condicionada

Prohibir la quema de biomasa en todo el Área Metropolitana de Granada en los días que la climatología favorezca la concentración de humo y partículas en la zona. Esta medida debe ser de carácter metropolitano.

4.2. Economía circular: Servicio de compostaje municipal

Ofrecer un servicio público de recogida, triturado y compostaje para que los restos vuelvan a la tierra como abono orgánico natural, evitando el uso de químicos. El costo para nutrir el suelo sería menor y los beneficios para el medio ambiente y los productos agrícolas mucho mayores. Esta experiencia se aplica con éxito en otros lugares.

5. Conclusión

La implementación de un sistema de compostaje es un proceso natural, económico y fácil de gestionar. Es un primer paso crucial en la lucha contra la contaminación, antes de culpar únicamente a los vehículos particulares. No podemos penalizar a los conductores:

  • Sin tratar antes la quema de biomasa.
  • Sin ofrecer un servicio de transporte público accesible a todos los habitantes.
  • Sin que haya suficientes estacionamientos disuasorios para llegar hasta ellos.

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Referencias:

 

 

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